Su carisma compensaba su frágil estado físico y su apariencia era angelical; sin embargo, durante la rigurosa autopsia, encontraron que su cabeza estaba hueca y su corazón negro y áspero.
Su intención fue, en primera instancia, ser de apoyo para él y estar a su lado incondicionalmente; no obstante, su voluntad bienhechora se transformó paulatinamente en un interés egoísta, producto de un amor sincero.